“No se nace mujer, se llega a serlo” son palabras de Simone De Beauvoir en El segundo sexo, una de las obras más importantes del siglo XX y uno de los pilares del feminismo. Publicado en 1949, este texto es un comprometido análisis acerca del papel de la mujer en la sociedad, donde se revela el modo en cómo se construye el rol y la figura de la mujer. Pero también un texto que propone la liberación de la mujer mediante la reconquista de su específica identidad desde sus propios criterios.
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sábado, 7 de noviembre de 2015
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domingo, 4 de octubre de 2015
sábado, 3 de octubre de 2015
domingo, 20 de abril de 2014
EL DÍA DEL LIBRO POR GABO
23 DE ABRIL, DÍA DEL LIBRO
VOLVAMOS A ENCONTRARNOS CON EL PREMIO NOBEL
VOLVAMOS A ENCONTRARNOS CON EL PREMIO NOBEL
Muere Gabriel García Márquez: genio de la literatura universal
Uno de los
grandes escritores de la literatura universal ha fallecido en México DF a la
edad de 87 años
El narrador y
periodista colombiano, ganador del Nobel en 1982, es el creador de obras
clásicas como 'Cien años de soledad', 'El amor en los tiempos del cólera', 'El
coronel no tiene quien le escriba', 'El otoño del patriarca' y 'Crónica de una
muerte anunciada'.
Nació en
Aracataca y fue el creador de un territorio eterno llamado Macondo donde
conviven imaginación, realidad, mito, sueño y deseo.
- FOTOGALERÍA García Márquez, escritor y periodista
- FOTOGALERÍA La familia y los amigos de Gabo
- El legado literario y el amor de los lectores. Por W. OSPINA
- Aracataca, la mirada infinita
- 'Cien años de soledad': la génesis. Por WINSTON MANRIQUE
Enlaces:
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/02/06/actualidad/1391715274_928706.html
http://escritores.org/biografias/370-gabriel-garcia-marquez
http://www.literaterra.com/gabriel_garcia_marquez/aracataca_y_macondo/
Si alguien llama a tu puerta,
amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
domingo, 13 de abril de 2014
martes, 8 de abril de 2014
LA COMPASIÓN. LA EMOCIÓN
¿QUÉ
SIGNIFICA COMPADECER? LA EMOCIÓN
Compadecer
significa compartir la desgracia ajena, sentirla y dolerse de ella. Se
consideran sinónimos del término «compasión» los términos, «piedad», «lástima»
y «misericordia».
La compasión es
un factor de humanización claramente preferible a su ausencia: la crueldad
La compasión es un contrapeso del egoísmo, origen de los sentimientos
altruistas.
La generosidad,
la clemencia o la humanidad no es más que una compasión que se experimenta
hacia los débiles o hacia la especie humana en general. Sólo el corazón
compasivo que se lamenta de una desgracia en particular puede alcanzar, por
extensión, los sentimientos humanitarios.
Para sentir compasión se
requiere que el mal padecido tenga una cierta entidad, que sea en cierto modo
“grave”. La conciencia de esta gravedad hace nacer los sentimientos de tristeza
y el temor. La tristeza, porque se produce un cierto contagio afectivo al
aproximarse al otro, al identificarse con aquel que sufre. Este proceso de identificación
explica que también surja el temor. Sentimos que lo que al otro le ha ocurrido,
quizá nos habría podido ocurrir a nosotros o a alguno de nuestros seres
próximos. En conclusión, “cuanto se teme para uno, es lo que se compadece
cuando ocurre a otros”.
¿Quiénes son los compasivos? ¿Quiénes son
las personas especialmente compasivas? No
todas las personas son compasivas en el mismo grado y hay quien es más propenso
que otro a la compasión. Es aquel que ya ha sufrido algún mal, o el que teme
que le ocurra alguna desgracia a sus allegados, a los que siente como cosa
propia. Se compadece a los semejantes, a los que se sabe de algún modo
cercanos. Esto hace que, en principio, nos afecten menos directamente las
desgracias ocurridas hace miles de años, porque no se recuerdan o no se
esperan, o las que acontecen en el otro extremo del planeta. La reacción ante
las desgracias que acontecen cerca es muy distinta, pues nos afecta de modo
inmediato.
Schopenhauer llegará a decir: “somos superiores a los animales,
no porque los dominemos, sino porque somos capaces de apiadarnos de ellos”.
Unos y otros, advertirán que sólo son insensibles, incapaces de compasión los
malvados o envidiosos que odian a todos los seres humanos, los brutales o
incluso aquellos que cegados por su buena fortuna piensan que a ellos nunca
nada les puede ocurrir. Malvados y brutales e insensibles adolecen de una misma
falta de sentimiento de humanidad.
Lo que le ocurre al otro
me concierne y afecta. Yo no soy el centro. El “otro” podría ser yo y nada
humano puede serme ajeno. Es así una emoción empática (con-padecer) por la que
tratamos de ponernos en lugar de otro y es matriz de la sociabilidad. La
compasión supone aceptar que no soy impasible, sino frágil y vulnerable, que
basta un segundo para que el rumbo de la vida cambie radicalmente. Los otros no
son extraños sino compañeros de sufrimiento.
La compasión es la virtud
de los que se consideran semejantes y se saben poseedores de una misma
dignidad, es la respuesta inmediata a toda humillación. No se refiere sólo a
los que se considera próximos, sino que es la capacidad para percibir que las
diferencias carecen de importancia cuando se las compara con los efectos del
dolor y la humillación. El compasivo experimenta que el desdichado existe no
como un número en serie, sino como un igual que ha sido golpeado por la
desdicha.
Habría que recordar que
la compasión, como emoción, no da solución a los problemas, pero impulsa
nuestras decisiones morales. La emoción debe estar acompañada por una visión
auténtica de lo que sucede, pero ¿por qué negar la influencia de los afectos?
Prescindir de los sentimientos supone negar maneras de ver el mundo que parecen
esenciales para comprenderlo con plenitud.
Es importante subrayar
que tanto los críticos como los más ardientes defensores de la compasión
coinciden en pensar que aquel que contempla impasible e indiferente el
sufrimiento, no merece el calificativo de humano.
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miércoles, 2 de abril de 2014
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