La Toma de
Decisiones Te Cambia La Vida
“No se nace mujer, se llega a serlo” son palabras de Simone De Beauvoir en El segundo sexo, una de las obras más importantes del siglo XX y uno de los pilares del feminismo. Publicado en 1949, este texto es un comprometido análisis acerca del papel de la mujer en la sociedad, donde se revela el modo en cómo se construye el rol y la figura de la mujer. Pero también un texto que propone la liberación de la mujer mediante la reconquista de su específica identidad desde sus propios criterios.
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viernes, 27 de septiembre de 2013
viernes, 13 de septiembre de 2013
martes, 20 de agosto de 2013
SE APRENDE LO QUE SE VIVE
Los niños
aprenden lo que viven
Si los niños viven con crítica
Aprenden a condenar.
Si los niños viven con hostilidad
Aprenden a vivir luchando.
Si los niños viven el ridículo
Aprenden a ser tímidos.
Si los niños viven con vergüenza
Aprenden a sentirse culpables.
Si los niños viven con tolerancia
Aprenden a ser pacientes.
Si los niños viven con estímulo
Aprenden a confiar.
Si los niños viven con alabanza
Aprenden a apreciar.
Si los niños viven con honradez
Aprenden la justicia.
Si los niños viven con seguridad
Aprenden a tener fe.
Si los niños viven con aprobación
Aprenden autoestima.
Si los niños viven con aceptación y amistad
Aprenden a hallar amor en el mundo.
miércoles, 7 de agosto de 2013
SER INDEPENDIENTES
Independencia
Dijo Fritz Perls acerca de la
Independencia:
Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo
No estoy en este mundo para llenar
tus expectativas
Y tú no estás en este mundo para
llenar las mías.
Tú eres tú y yo soy yo.
Y si por casualidad nos encontramos
es hermoso.
Si no, no puede remediarse.
Son
modelos de desarrollo personal en los que se ha superado la manipulación
soterrada y se sabe vivir en soledad sin ningún tipo de aislamiento. Porque así
como la soledad es una bendición para el/la que así lo siente, el aislamiento
puede ser enfermizo y patológico, y hay que proceder a resolverlo.
El nivel
de Independencia se basa en el trabajo interior de haber desarrollado e
integrado aquellas cualidades que, en principio, nos faltaban para expresar ese
androginato psíquico o madurez emocional.
INDEPENDENCIA EMOCIONAL
¿CÓMO FORTALECEMOS NUESTRA INDEPENDENCIA EMOCIONAL?
(Walter Riso)
Ser independiente emocionalmente:
- Es hacerse cargo de uno mismo/a, no recurrir a que otras personas solucionen nuestros problemas.
- Es romper un poco la necesidad de aprobación: una de las mayores formas de presión y control suele ser la opinión y manipulación de las otras personas.
- Es ponerse a prueba y ver hasta donde se es capaz de vencer los obstáculos y superarlos. Esto se hace día a día.
- Es correr el riesgo y tomar responsabilidades.
- Cuando se adquiere independencia emocional se es autónomo/a, esto es el gobierno de uno/a mismo.
- Es lo que se llama en psicología: autoeficacia.
No puede haber salud mental si no hay independencia
emocional.
sábado, 20 de julio de 2013
lunes, 8 de julio de 2013
EDUARDO GALEANO
El derecho al delirio
Eduardo Galeano
Ya está naciendo el nuevo milenio. No da para tomarse el asunto demasiado en serio: al fin y al cabo, el año 2001 de los cristianos es el año 1379 de los musulmanes, el 5114 de los mayas y el 5762 de los judíos. El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el Papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuándo nació. El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera.
Una invitación al vuelo
Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio. La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio. Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea.
En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas; la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega; en ningún país irán presos los muchachos que se niegan a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero; nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra; la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos; la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria; la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte"; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuanto hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
Eduardo Galeano
sábado, 6 de julio de 2013
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